|
|
La Escuela Militar de Aviación recluta anualmente en sus filas a jóvenes entusiastas, los cuales son seleccionados bajo un riguroso sistema para su ingreso, antes de formar parte del nido del cóndor.
Una vez que llegan a la Escuela se realiza una tradicional bienvenida, en la cual los Cadetes del curso al mando realizan una serie de actos.
Al finalizar, los aspirantes son trasladados a sus habitaciones, donde vivirán por los próximos cuatro años. |
|
Una vez ubicados en sus habitaciones se les da una serie de instrucciones para que empiecen a regirse a las normas y reglamentos que la Escuela exige a cada uno de los Cadetes. Este es el inicio de una sacrificada pero gratificante profesión.
Solo personas selectas son las que dan un gran paso al ingresar nuestra noble Institución, jóvenes de entre 18 a 22 años dejan sus hogares para enfrentarse a un nuevo mundo de responsabilidades y obligaciones, con una determinada disciplina que les caracterizara durante toda su vida.
Cada año, un grupo de jóvenes planta una semilla en la “Escuela Superior Militar de Aviación” al pasar por el “Nido del Cóndor”, donde se formarán enmarcados en el honor, la disciplina, la lealtad y la integridad, durante cuatro años y así llegarán a ser unos Oficiales líderes de nuestra Patria.
Esta ceremonia es un premio a los jóvenes que con tanto esfuerzo han logrado pasar las pruebas de selección, y que buscan cumplir un anhelado sueño. Pilotos y Técnicos, buscan formarse bajo una sola misión que es la defensa de nuestra Patria. |